Vale más la pena verlo que tomar un té...
El sitio es bonito desde fuera, se presenta bien, dentro las columnas de madera son muy elaboradas, la luz de arriba regala un toque exótico e ilumina los miles de colores del techo. Al llegar dan ganas de sentarse, cerrar los ojos y despertarse por arte de magia en otro mundo...
Pero hay algo raro que no acaba de gustarnos... hay mucha gente, todos hablan fuerte, el ruido molesta. Elegimos el té entre muchos nombres de una carta infinita, incomprensible; fuera ya hace frío y un té bien calentito seguramente nos animará la tarde. Nos traen las tazas y nos explican bien cuanto tiempo hay que dejar dentro la infusión... parece un ritual, pero fastidian los olores de comida que llegan de las mesas de al lado... uff... aquí la gente cena a las cinco, no se puede tampoco tomar un té tranquilamente...
De repente una niña empieza a gritar a su madre porque no quiere comer lo que le han traído... miro su plato, no entiendo, no puede ser... una pizza??? Por qué una pizza en una teahouse? Bueno, el nombre lo dice, “The Boulder Dushanbe Teahouse”... es la contaminación americana que le quita el encanto, Dushanbe ya deja su sitio en Tayikistan y se transforma en cualquier ciudad decorada con estrellas y rayas; qué más, en la Teahouse te traen agua caliente con mucho olor, poco sabor y un hamburger... para que te sientas a gusto, como en casa!
Lástima, mucha ilusión y al final un poco de decepción; nos quedamos con la boca amarga, pero no fue a causa del té.
Nos han dicho que en verano tiene otra pinta, igual se podría esperar un poco y despues volver otra vez... ya veremos!
vaya pena... mira casi que mejor me paséis la dirección de vuestra casa y os envío un paquete con té y café de verdad, porque seguro que el café deja mucho que desear also...
ResponderEliminarun beso enorme desde la sagrada familia!!
B.